Introducción: un plato saludable y fácil para tu día a día
¿Buscas una cena que te saque del apuro pero que no sepa a “apuro”? La receta de pollo y calabacín al horno mediterráneo es justo lo que necesitas. Es rápida, ligera y tan sabrosa que hasta los más quisquillosos de la casa pedirán repetir. Perfecta para mujeres ocupadas, madres que quieren comer rico sin complicarse, o simplemente para ti, que mereces un plato casero con alma mediterránea… ¡sin pasar horas en la cocina!
En Laura Recetas, sabemos lo que significa llegar tarde del trabajo, tener niños con hambre y una nevera que a veces parece desierta. Por eso, esta receta es tu aliada ideal: con ingredientes simples y un paso a paso facilísimo, vas a preparar algo que parece sacado de un restaurante rústico italiano (pero sin la cuenta final).
Y lo mejor de todo: ¡huele como gloria desde el horno! 🍋🧄🌿

Ingredientes necesarios para la receta de pollo y calabacín al horno mediterráneo
Aquí te dejo la lista completa, pero como siempre en Laura Recetas, si falta algo, ¡hay alternativas!
- 2–4 pechugas de pollo sin piel ni hueso
(¿Eres #TeamMuslo? Puedes usar muslos si prefieres más sabor y jugosidad) - 2 calabacines medianos, en rodajas o medias lunas
- 2–3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2–3 dientes de ajo picados (¿no tienes fresco? 1 cucharadita de ajo en polvo también sirve)
- Zumo y ralladura de 1 limón
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de albahaca seca
- ½ cucharadita de tomillo seco
- 30–50 g de queso rallado (Parmesano si te va lo clásico, Feta si te gusta lo atrevido)
- Sal y pimienta al gusto
✨ Tip de la casa: si tienes alguna de estas hierbas frescas, ¡mejor aún! Tu cocina olerá como una taberna en la costa de Amalfi.
Preparación paso a paso: cómo preparar pollo y calabacín al horno
1️⃣ Precalentar el horno adecuadamente
Primero lo primero: precalienta el horno a 190 °C. No te saltes este paso, que un horno frío es el enemigo número uno del pollo jugoso.
Engrasa una fuente para horno (aprox. 22 × 33 cm) con aceite de oliva o spray antiadherente. Yo uso una fuente de cerámica que va directo de horno a mesa… porque ya bastante tenemos con lavar platos.
2️⃣ Sazonar y preparar las pechugas
Coloca las pechugas sobre una tabla, salpimiéntalas bien y espolvorea la mitad de las hierbas (orégano, albahaca y tomillo).
¿Tienes una de esas tardes de tensión? ¡Este es tu momento! Golpea ligeramente las pechugas con un mazo de cocina para que tengan un grosor uniforme. Esto no solo mejora la cocción… ¡también libera estrés! 😅
3️⃣ Cortar y aliñar el calabacín
Corta los calabacines en rodajas o medias lunas (como más te guste). En un bol grande, mézclalos con:
- El aceite de oliva virgen extra
- El ajo picado
- Zumo y ralladura de limón
- Las hierbas restantes
- Y, claro, sal y pimienta al gusto
Revuelve con las manos o con una cuchara grande, hasta que todos los trozos estén bien impregnados. ¡Y ya empieza a oler rico incluso antes de meterlo al horno!
Preparación paso a paso: cómo preparar pollo y calabacín al horno (continuación)
4️⃣ Montaje en la fuente para hornear
Ahora que tienes el pollo sazonado y el calabacín listo, es hora de ensamblar esta maravilla.
- Coloca las pechugas de pollo en el centro de la fuente, dejando espacio a los lados.
- Acomoda el calabacín alrededor del pollo, como si fuera un abrazo vegetal. Esto no solo queda bonito, sino que el calabacín se impregna con los jugos del pollo durante la cocción… ¡una delicia!
Visualmente, ya empieza a parecer un plato digno de foto en Instagram. Y sí, siéntete libre de hacerlo antes de meterlo al horno. 📸😉
5️⃣ Tiempo y temperatura de horneado
Coloca la fuente en el horno ya precalentado y hornea durante 25–30 minutos. No más, no menos. El truco está en:
- Cocinar el pollo hasta que llegue a los 75 °C de temperatura interna (si tienes termómetro de cocina, ¡úsalo!).
- Que el calabacín esté tierno pero con estructura—nadie quiere un vegetal aguado.
Tip de confianza: si no tienes termómetro, haz un pequeño corte en la parte más gruesa del pollo. Si los jugos salen claros y no hay nada rosado, está listo.
6️⃣ Momento de gratinar con queso
Ah, el glorioso final. 😍
Cinco minutos antes de sacar la fuente del horno, esparce el queso rallado por encima. Aquí puedes elegir tu estilo:
- ¿Eres del club “todo es mejor con parmesano”? Adelante.
- ¿Te encanta lo salado y cremoso del feta? ¡Dale!
Deja que se gratine suavemente y forme una costrita dorada por encima. Literalmente, tu cocina va a oler como una trattoria de la Toscana.
7️⃣ Descanso y emplatado final
Ya casi estás. 💪
Saca la fuente del horno y deja reposar el pollo de 5 a 10 minutos. Sí, ya sé que da ganas de atacar directo, pero este paso permite que los jugos se asienten y no se escapen al cortar.
Sirve cada pechuga con una generosa porción de calabacín y, si tienes a mano, decora con hierbas frescas o un chorrito adicional de aceite de oliva virgen extra.
Y ya está. Un plato tan bonito y aromático que parece más complicado de lo que en realidad es. Tus invitados pensarán que estuviste horas cocinando… y tú sabrás que lo hiciste en 40 minutos y sin drama.
¿Por qué te va a encantar esta receta de pollo y calabacín al horno mediterráneo?
– Porque es fácil sin ser aburrida
Es de esas recetas que se hacen con una mano (literal, mientras con la otra revisas tareas o mandas un correo) pero que saben como si tuvieras un chef escondido en casa.
– Porque combina lo mejor del Mediterráneo
Aceite de oliva, limón, ajo, hierbas secas, queso… todo el sabor de la dieta mediterránea, pero sin complicarte la vida. Y sí, el calabacín se transforma mágicamente cuando se hornea con pollo. Te lo prometo.
– Porque puedes adaptarla sin miedo
¿Tienes berenjenas o pimientos en la nevera? Añádelos. ¿Solo tienes queso manchego? También funciona. ¿Vas con dieta baja en carbohidratos? Esta receta es ideal. Tiene de todo, menos complicaciones.

Pollo y Calabacín al Horno Mediterráneo
Ingredientes
Method
- Precalienta el horno a 190 °C y engrasa una fuente para horno de tamaño mediano.
- Salpimienta las pechugas y espolvorea con la mitad de las hierbas. Si deseas, golpea ligeramente para un grosor parejo.
- Corta los calabacines y mézclalos en un bol con el aceite de oliva, ajo, limón, hierbas, sal y pimienta.
- Coloca las pechugas en el centro de la fuente y rodea con el calabacín.
- Hornea durante 25–30 minutos o hasta que el pollo esté bien cocido.
- Cinco minutos antes de sacar del horno, añade el queso por encima y deja gratinar.
- Deja reposar 5–10 minutos antes de servir y decora con hierbas frescas o un chorrito de aceite.